RECAMBIO DE PRÓTESIS

Esta intervención consiste en la retirada de las prótesis antiguas, que por diferentes motivos requieren ser cambiadas, ya sea por cambios estéticos: cambios del tamaño, la forma del implante, el aspecto de las mamas o por una rotura de la prótesis: esta complicación es cada vez menos habitual en la  medida que las prótesis actuales han evolucionado a geles muy cohesivos y a mejores estándares de calidad en su fabricación.

Otra causa de recambio son la contractura capsular, en el que el tejido cicatricial que se forma internamente alrededor del implante puede contraerse y hacer que la prótesis cambie de forma, se palpe firme y hacerse dolorosa. La dureza excesiva de las mamas puede ocurrir al poco tiempo de la cirugía o al cabo de varios años.

Aumento de manas

Aunque no se puede predecir si ocurrirá una contractura capsular sintomática, generalmente se da en menos del 7% de las pacientes.

Esta contractura puede ocurrir solo en un lado o en ambos. El tratamiento de la contractura capsular sintomática es quirúrgico y requiere la extracción del implante, retirada de la cápsula fibrosa que se desarrolló alrededor de la prótesis y un cambio de plano a la nueva prótesis a retropectoral, sino estaba ya en este plano. Los riesgos de una nueva contractura capsular no desaparecen con el recambio.

Antes de programar la cirugía es preciso realizar una consulta médica exhaustiva para confeccionar la historia clínica y hacer las mediciones antropométricas para la elección correcta del tamaño y tipo del implante; así como realizar las pruebas preoperatorias y firmar el consentimiento informado, una vez se hayan discutido y despejado todas las dudas relacionadas a esta intervención.

La cirugía se realiza habitualmente bajo anestesia general, dura una media de 3 horas y se aconseja una noche de ingreso hospitalario; al alta se pautan antibióticos, analgésicos y se programan una serie de revisiones para seguir la evolución del proceso hasta el alta definitiva.