AUMENTO DE PECHO EN MAMAS TUBEROSAS

La mama tuberosa es una malformación congénita que se produce durante el desarrollo mamario, suelen ser mamas característicamente con poco volumen glandular y proyectado o “herniado” dentro de unas areolas excesivamente grandes. Es común la falta del desarrollo del polo inferior de la mama, en la cual se basan  las clasificaciones  de esta malformación, desde estadios  leves a severos.

Son mamas que recuerdan a las mamas caprinas y que producen un potente impacto psicológico en las pacientes que la padecen, habitualmente adolescentes.

Aumento de manas

La cirugía recomendada es habitualmente un aumento mamario con prótesis anatómicas, ya que estas aportan mayor volumen en el polo inferior, que es precisamente la zona que requiere mayor expansión y volumen; así mismo, se necesita realizar aperturas en la fascia retroglandular para relajar los tejidos y dar cabida a la prótesis.

Dentro de los riesgos que conlleva esta cirugía se encuentran: Hemorragia, hematoma, seroma, infecciones, contractura capsular, cambios en la sensibilidad de la areola y pezón, cicatrización cutánea inadecuada, degradación o rotura del implante, arrugas y pliegues en la piel.

Antes de programar esta cirugía es preciso realizar una consulta médica exhaustiva con el especialista para confeccionar la historia clínica y hacer las mediciones antropométricas para la elección correcta del tamaño y tipo de implante; así como realizar las pruebas preoperatorias y firmar el consentimiento informado, una vez se hayan discutido y despejado todas las dudas relacionadas a esta intervención.

La cirugía se realiza habitualmente bajo anestesia general, dura una media de 3 horas y se aconseja una noche de ingreso hospitalario; al alta se pautan antibióticos, analgésicos y se programan una serie de revisiones para seguir la evolución del proceso hasta el alta definitiva.

Es importante seguir realizando los exámenes periódicos de la mama como antes de la cirugía.