AUMENTO DE MAMAS

El aumento de pecho es hoy en día una de las cirugías más demandadas por mujeres de diversas edades; mamas poco desarrolladas, disminución fisiológica después de la lactancia o pérdidas de peso, pueden generar mamas caídas o con volúmenes insuficientes que requieran ser aumentados.

Aumento de manas

La mamoplastia de aumento es una operación quirúrgica electiva  destinada a aumentar el tamaño de las mamas.

El aumento de la mama se consigue implantando prótesis de gel cohesivo a través de incisiones cutáneas que pueden localizarse en la axila, la areola o el surco sub-mamario; siendo esta última la más habitual al despegar la glándula desde el polo inferior y sin necesidad de “cortar” la mama, disminuyendo el riesgo de interferir con una futura lactación.

La colocación de los implantes se suelen realizar inmediatamente detrás de la glándula o por debajo del músculo pectoral mayor, dependiendo entre otros factores del grosor con que se cuente para la cobertura al implante. Mediante el signo del “pellizco” o  ” pinch-test” se puede valorar en que plano irá el implante mamario.

Son candidatas a este tipo de cirugía todas las  mujeres que se encuentren en buen estado de salud y  quieran mejorar  el aspecto, forma, tamaño y contorno de sus mamas.

Aumento de Mamas

Si bien se ha  intentado  producir un aumento mamario con transferencia de grasa del propio paciente o con la  inyección de diversos tipos de ácidos hialurónicos; son los implantes mamarios los que aportan mayores  volúmenes y definición con resultados más predecibles y duraderos.

Dentro de los riesgos que conlleva esta cirugía se encuentran: Hemorragia, hematoma, seroma, infecciones, contractura capsular, cambios en la sensibilidad de la areola y pezón, cicatrización cutánea inadecuada, degradación o rotura del implante, arrugas y pliegues en la piel.

Antes de programar esta cirugía es preciso realizar una consulta médica exhaustiva con el especialista para realizar la historia clínica y hacer  las mediciones antropométricas para la elección correcta del tamaño y tipo de implante; así como realizar las pruebas preoperatorias y firmar el consentimiento informado, una vez se hayan discutido y despejado todas las dudas relacionadas a esta intervención.

La cirugía se realiza bajo anestesia general, dura una media de 2 o 3  horas y se aconseja una noche de ingreso hospitalario; al alta se pautan antibióticos, analgésicos y se programan una serie de revisiones para seguir la evolución del proceso hasta el alta definitiva.

Es importante seguir realizando los exámenes periódicos de la mama como antes de la cirugía.